
Protege tu Energía Psíquica: Conexiones y Equilibrio
A lo largo de mi vida, he descubierto cómo mi energía es profundamente influenciada por las emociones, las personas y el entorno. Conectar de manera intensa con los demás me ha enseñado a cuidar y proteger mi campo energético para mantener un equilibrio saludable. Especialmente en los últimos años, el descubrir que tengo espectro autista y haber sido diagnosticada con TDAH y Altas Capacidades (AACCII) inicialmente, ha sido un paso esencial en mi viaje de autoconocimiento.
En este camino, he aprendido a reconocer y manejar la sensibilidad emocional, permitiéndome vivir desde un lugar más auténtico. Quiero compartir contigo algunas herramientas que me han sido de gran ayuda para proteger mi energía y mantener ese equilibrio en cada paso.
Sobre la doble y múltiple excepcionalidad
La doble excepcionalidad —la coexistencia de altas capacidades intelectuales (AACCII) y TDAH— es compleja y, muchas veces, difícil de detectar. Ambas condiciones pueden camuflarse o compensarse mutuamente, dificultando un diagnóstico temprano y una intervención adecuada. Cuando, además, se suman características del Trastorno del Espectro Autista (TEA), el panorama se vuelve aún más desafiante.
TDAH y TEA, aunque parecen opuestos en muchos aspectos, pueden coexistir en una misma persona. Esta convivencia crea una especie de “gran paradoja” interna: mientras una parte del cerebro busca estructura y previsibilidad, otra necesita estimulación constante. Si a esto se añade una alta capacidad intelectual, la tensión entre el potencial y las dificultades se hace más evidente, y el agotamiento emocional puede llegar a ser muy profundo.
Esta experiencia, en mi caso, ha sido intensa, a veces caótica, y también profundamente reveladora. Hablamos entonces de una múltiple excepcionalidad (ME), un perfil neurodivergente que puede incluir también otros desafíos como desorden del procesamiento sensorial (DPS), dificultades de aprendizaje, ansiedad o hipersensibilidad emocional.
Para darte una idea de cómo se entrelazan estas condiciones: entre un 30 y un 80% de las personas con autismo presentan también TDAH. Esta superposición no solo es común, sino que merece un abordaje respetuoso, informado y amoroso.
Herramientas para cuidar tu energía:

1. Visualización de Escudo Protector
La visualización es una herramienta poderosa para mantener tu campo energético.
- Encuentra un espacio tranquilo y cierra los ojos.
- Imagina una luz brillante que emerge desde tu corazón o tu plexo solar (el área del estómago).
- Ve cómo esa luz se expande, rodeándote en una burbuja protectora de energía.
- Puedes imaginar que ese escudo tiene cualidades especiales: puede ser dorado, reflejante, o incluso una energía que solo deja entrar lo positivo.
- Repite en tu mente o en voz baja:
“Solo permito la energía que me nutre y me sostiene.”
2. Anclaje a la Tierra
Conectar con la energía de la Tierra me ayuda a equilibrarme y liberar lo que no me pertenece.
- Coloca los pies descalzos en la tierra o cualquier superficie natural.
- Visualiza cómo raíces crecen desde tus pies hacia el centro de la tierra, absorbiendo la energía estable y calmante.
- Siente cómo todo lo que no necesitas se libera a través de esas raíces, mientras la tierra te aporta calma y estabilidad.
3. Limpieza Energética
A menudo siento la necesidad de limpiar mi energía rápidamente, y para ello uso elementos naturales como salvia, palo santo o incienso:
- Recorro suavemente mi cuerpo con humo mientras repito:
“Limpio y libero todas las energías ajenas. Estoy en paz.”
4. Establecimiento de Límites Energéticos
Es importante establecer límites claros antes de interacciones o situaciones donde sientas que tu energía puede ser sobrepasada.
- Visualiza una puerta o un muro que proteja tu espacio energético, permitiendo solo lo esencial y positivo.
5. Rituales Nocturnos
Antes de dormir, me ayuda practicar una pequeña limpieza energética y afirmaciones que me conectan conmigo misma:
- “Hoy libero lo que ya no me sirve. Estoy en equilibrio y paz.”
- Acompaño esto con un baño relajante o cualquier práctica que te permita cerrar el día de manera tranquila.
Estos son solo algunos pasos que me han ayudado en este viaje hacia un equilibrio interior. Con el tiempo, he encontrado que cada técnica puede adaptarse a las necesidades personales, permitiéndome vivir con mayor claridad y bienestar.











